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Proceso de Fabricación2017-05-21T11:43:32+00:00

Selección

El roble que se utiliza en enología siempre es de origen QUERCUS. Es principalmente Quercus alba (mejor conocido como roble blanco americano), Quercus petraea o Quercus robur.

Son muy a menudo los madereros quienes seleccionan la materia prima. No todas las zonas de talan se pueden explotar para la creación de esta madera enológica. Es así que el suministro se hace desde áreas geográficas específicas.

Las maderas utilizadas en enología y en las barricas provienen del mismo origen. Son, por lo tanto, de muy alta calidad. Estas maderas están libres de albura y corteza y se extraen del duramen.

Maduración

Al igual que las duelas utilizadas en la tonelería, las maderas utilizadas para la enología tienen una etapa de maduración tradicional en parque al aire libre. Este periodo largo, pero necesario, permite el desarrollo de muchas reacciones químicas y microbiológicas naturales que se producen al entrar en contacto con el agua y el aire. Estas reacciones tienen un impacto muy fuerte en muchos compuestos de la madera (lignina, celulosa, hemicelulosa, elagitaninos, whisky-lactonas…) y, por lo tanto, en la calidad de los productos. Esta etapa de maduración dura por lo menos 12 meses, y puede extenderse hasta 36 meses o más.

Calefacción

Una vez seleccionada y madurada, la madera se calienta. Así como la transformación de las uvas en vino es una sabia alquimia, el efecto del calor sobre la madera es un complejo conjunto de transformaciones fisicoquímicas en las que intervienen principalmente el tiempo de calefacción, la temperatura y la presencia o ausencia de agua y oxígeno. De acuerdo con las condiciones, este paso permite el secado de la madera para mantener la propia naturaleza del roble y la generación de compuestos sensoriales complejos.

Cada fabricante ha desarrollado una cierta experiencia que le permite calentar la madera sin quemarla y obtener así el resultado deseado.
Las variaciones son infinitas, desde el método de transferencia de calor (por convección, conducción, radiación o fuego) hasta las curvas de aumento de temperatura y los tiempos de cocción.

Las notas sensoriales que se obtienen se distribuyen en una amplia gama, que van desde la vainilla hasta el sabor ahumado, pasando por las notas de tipo caramelo, tostado y torrefacto.

Como lo indica el Reglamento CE 1506/2006 de la Unión Europea, no se añade ningún producto antes, durante ni después de la producción de la madera para enología. La experiencia sensorial proporcionada por la madera es 100% natural y proviene de la misma madera de roble.

Trazabilidad

Cada productor realiza una trazabilidad precisa de sus productos. De hecho, se debe garantizar la trazabilidad en todas las etapas con el fin de facilitar los controles, evitar la posible retirada de productos defectuosos, permitir la difusión de información para el cliente y facilitar la determinación de responsabilidades (Reglamento CE 1935/2004).

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